Las praderas permanentes de secano
La producción de las praderas permanentes de secano (gama Extensivo Fertiprado) es por lo menos tres veces superior a la de un pasto natural, no siendo raros los casos en que producen hasta ocho veces más, permitiendo así aumentar considerablemente el número de cabezas de cada explotación. Por otra parte, la hierba de nuestras praderas es de calidad superior , lo que permite mejorar la productividad de cada animal. Además, estas praderas protegen el suelo de la erosión, mejoran su fertilidad y aumentan su capacidad para retener agua.
El principal objetivo del manejo de una pradera permanente en el primer año consiste en asegurar una gran producción de semillas de especies y variedades que fueron sembradas (banco de semillas), de modo que garantice una larga persistencia y excelente productividad.
El principal objetivo del manejo de una pradera permanente en el primer año consiste en asegurar una gran producción de semillas de especies y variedades que fueron sembradas (banco de semillas), de modo que garantice una larga persistencia y excelente productividad.
Por eso es necesario concentrar los esfuerzos, en la siembra, en el control del crecimiento de eventuales malas hierbas, y en el manejo que favorezca una abundante producción de semillas. Las siguientes reglas deberán ser respetadas: Se deberá dejar la pradera en reposo completo a partir de que aparezcan las primeras flores, lo que suele ocurrir à finales de febrero o en principios de marzo (en función de la pluviometría de cada zona), por lo que a partir de esta fecha los animales no pueden entrar a pastorear.
Plena floración. El reposo del pasto va a asegurar que las especies sembradas crezcan y florezcan libremente, originando así una abundante producción de semillas. Cuando el pasto empieza a secarse, lo que normalmente sucede a finales de mayo, la semilla está prácticamente formada. Pasto seco, los animales solo volverán a pastorear después del secado completo de las plantas, lo que suele suceder en Junio. En esta fecha, se deberá entrar el ganado en número suficiente para que, antes de la llegada de las primeras lluvias del Otoño siguiente, el pasto seco esté completamente consumido. Este pastoreo a fondo, en seco, es indispensable para que las semillas se liberen y se hundan bien en el suelo, de modo que facilite su germinación y desarrollo después de las primeras lluvias. Los eventuales residuos de pasto seco no consumido, causan dificultades en la germinación de las semillas, y la consecuente pérdida de calidad de la pradera. Esta recomendación es válida para cualquier edad de la pradera.
En resumen
Invertir en mezclas FERTIPRADO y en un manejo adecuado de la pradera supone:
Más producción: hasta ocho veces más que un pasto natural.
Forraje de calidad, que mejora la productividad de cada animal.
Suelos más fértiles y resistentes a la erosión.
Persistencia asegurada gracias al banco de semillas propio.
En Semillas Delgado ponemos nuestra experiencia a tu servicio para que cada hectárea de tu explotación dé lo mejor de sí.
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