5. Revisa hojas y frutos: actúa ante hongos a tiempo
La aparición de manchas , pudriciones o malformaciones puede ser señal de enfermedades fúngicas. Inspecciona regularmente hojas, tallos y frutos. Si detecta síntomas sospechosos, aplique fungicidas adecuados lo antes posible.
6. Vigila las plagas del fruto
Las principales amenazas en campo abierto son los trips, la araña roja y los gusanos.
Estas plagas pueden disminuir el valor comercial y dañar la pulpa. Implemente monitoreo con trampas y aplica insecticidas selectivos cuando sea necesario.
7. Frutos deformes: puede faltar boro o zinc
Si la arena crece asimétrica o malformada , probablemente haya una deficiencia de micronutrientes . Aplica boro y zinc foliarmente , especialmente en etapas tempranas del desarrollo del fruto.
8. Controla el nitrógeno en etapas finales
Un exceso de nitrógeno al final del cultivo promueve el crecimiento de hojas, pero reduce la dulzura del fruto. Resultado: mucha planta, poca fruta sabrosa. Disminuye el nitrógeno en etapas tardías y enfócate en K y Mg , los verdaderos responsables del sabor.
9. Reducir el riego antes de cosechar
Un error común es seguir regando igual hasta el final. Esto puede diluir el sabor y hacer que la fruta pierda firmeza. Reduzca el riego unos días antes de la cosecha para concentrar azúcares y mejorar la textura .
Cultivar sandías de calidad es un arte que requiere observación, nutrición balanceada y manejo cuidadoso del riego. Sigue estos consejos y estarás más cerca de obtenerfrutos grandes, dulces y saludables, listos para triunfar en el mercado o refrescar tu verano.
Comments (0)